jueves, 16 de agosto de 2012

Shakira crió cuervos y le están sacando los ojos


Sobre el lío judicial en el que se ha visto involucrada Shakira, a raíz de la demanda que le impusieron sus exempleados Divier Hernández y Maritza De Ávila, porque según ellos la artista no les liquidó bien los 11 años de trabajo, es importante reconocer que esta pareja fue para la cantante barranquillera como parte de su familia.Recuerdo la vez que le pregunté a Shakira (cuando ya se había radicado en EU) qué tanta falta le hacía la comida costeña, a lo que ella me respondió entre risas: “no paso trabajo, porque conmigo está la persona que conoce todos mis gustos desde hace mucho tiempo”. Se refería a Maritza, la empleada doméstica de los Mebarak en Barranquilla, y a quien Shakira le brindó todo su apoyo cuando se la llevó a vivir a Miami, luego a las Bahamas y por último a Barcelona.
Shakira hizo todo los trámites para que Divier Hernández se radicara en Estados Unidos al lado de su compañera. A él, además de educarlo como chef, lo convirtió en su conductor oficial, entre otros oficios. Tal era el vínculo que existía, que la cantautora le pagó costosos tratamientos a Maritza para que pudiera procrear, y luego, cuando nació la hija de la pareja (que hoy tiene como 5 años) aceptó ser la madrina. Los gastos de educación de la pequeña, porque hasta profesor de inglés tuvo, siempre corrieron por cuenta de la cantante. Es más, la hermana de Maritza trabaja (o trabajaba hasta hace poco) como doméstica en la casa de los papás de Shakira en Barranquilla. 
Es decir, los exempleados de Shakira se convirtieron en su sombra, pero de manera desleal.
El rompimiento de la relación de Shakira con sus dos exempleados fue a raíz de una altiva discusión que motivó a Divier a dejar botado su trabajo por varias semanas. Además de no estar de acuerdo con la liquidación de 3 meses de labores (un poco más de $12 millones), el abogado de la diva denunció difamaciones y chantajes por parte de la pareja, que conoció medio mundo gracias a Shakira, y pudo compartir selectos gustos en los viajes.
Fuentes cercanas a los Mebarak me contaron que, al parecer, Hernández era quien brindaba informaciones de la estrella a varias revistas del corazón, a cambio de dinero. De ahí que muchas veces la misma Shakira se preguntaba cómo algunos medios de comunicación se enteraban de asuntos privados, que nada más ocurrían dentro de su casa. Y aunque las acciones de su exempleado no han sido comprobadas, su familia no lo pone en duda.
Como Divier se vanagloriaba en decir que era uno de los empleados de la artista colombiana mundialmente célebre, se ganó en su pueblo, en Magdalena, el apodo de El Shakiro de Carreto.
La deslealtad de los Hernández-De Ávila pone sobre el tapete el viejo refrán: “Cría cuervo y te sacarán los ojos”.
No ha sido la única. El caso de la intérprete de Las caderas no mienten no es el único en el medio artístico. La lista de personas que se aprovechan de la fama y dinero de las estrellas es larga. Jennifer López, por ejemplo, ha tenido que recurrir a los tribunales por extorsión y conspiración de su exchofer; la cantante mexicana Belinda se ha visto envuelta en por lo menos 14 demandas impuestas en su contra por sus exempleados, en su mayoría, por despido injustificado.
La exasistente de Lady Gaga igualmente decidió emprender acciones legales en contra de la estrella alegando que le debe $400 mil dólares como pago de horas extras. Céline Dion, por su parte, fue demandada por un hombre que hacía mantenimiento en su casa. La exniñera filipina de Sharon Stone también hizo lo mismo.

 
Fuente: El Heraldo

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